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El realismo puro
La maestra ha pedido una composición y ha dado el siguiente tema: ¿Qué deseo ser yo cuando sea grande? El tema no me interesa, pero como quiero escribir una obra de costumbres sigo al más pequeño del grupo sin que él lo note. Y escribe:
“He leído en algunas revistas que los hombres que se dedican a trabajos mentales viven más tiempo que los obreros, que, etcétera. Por esas razones voy a estudiar Medicina”.
Después de meditar un rato sobre lo escrito, lo rompe y comienza de nuevo.
“Desde hace tiempo tengo deseos de ser Médico. Yo creo que no se puede elegir mejor profesión porque el médico tiene mejores oportunidades de hacer el bien, ayudar a los pobres, aliviar el sufrimiento, etc.
Encantado de haber pasado una tarde agradable me dirigí a un cine donde anunciaban la excelente cinta “La caída en el vacío”.
Ráfaga
Nada se aprecia de lo existente o se aprecia confusamente. Cada solución se hunde inexorablemente en el terreno inseguro de nuestro panorama.
Nuestras miradas perforan las tinieblas inútilmente. No nos vence la impotencia porque nuestros deseos son deseos de nada. Es la capa uniforme de espeso hollín.
Pero el paso brusco del reflector nos conmueve profundamente; cambia la perspectiva en un segundo. El polvillo que flota en el aire cae aniquilado igual que nuestros deseos de nada. Es el vacío absoluto. ¿La alegría de vivir?
Destino
Mientras la mamá hojea unas reproducciones de los cuadros del célebre pintor Chirico el chico los señala con sus dedos mugrientos.
—¿Qué es ésto, mamita?
—Están dedicados al hombre que robó los 500.000 pesos.
Cuando la mamá no ve, dibuja sobre los cuadros un hombre que está orinando.
Asomar
La mecha se enciende y luego estalla bruscamente la bomba. ¡Qué absurdo! La mecha se enciende pero el fuego aumenta poco a poco como si la explosión se descompusiese y sus partes se proyectaran en el sentido de la profundidad. Así es.
Un momento cualquiera que puede ser el resultado de una fuerza de voluntad proyectada sobre el subconsciente. ¡Qué sé yo!
JULIO TRIZZI
AL IMPROBABLE LECTOR
Si halla afinidades con nuestras intuiciones escríbanos, colabore.
Concertar los ecos fué también motivo de estas hojas.
Correspondencia a Esteban Dalid - Mendez de Andrés 884 - Buenos Aires