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LAS MENTIRAS DEL AMOR

El día que buscabas tu vestido
Color de las intenciones exactas
Una mujer de 40 años perdía intencionada-
[mente un pañuelo en un café
Todos los hombres se levantaron de un golpe
Estaban muy cerca de la verdad
Pero como esta tenía el color del hígado co-
[cido
buscaron en sus propios bolsillos
Encontraron una mujer vestida a la moda de
[1830.


NIÑO SIN SOMBRERO

Las patas de los insectos y el camino del niño
recogían juntos la hermosa flor de la simetría
Será un pequeño esfuerzo
y el niño abandonará su cuerpo en el bosque
[de las transformaciones
Esto significa la libertad
Es decir ni eterno ni grave
Solamente sin formas.


REIR MUY DESPACIO

Para perder la melodía
Para transformar al mundo en un piel roja
Yo os llamo, pequeños,
Con nombre agudos y precisos
Por ejemplo: heridas, forúnculos
Venid enteros
No olvideis vuestras manos
para encontrarme
para perderme.


EL CIELO

Afán de construcción o de transformación
Yo subo dos centímetros por cada pensa-
[miento
y estoy más cerca
de la libertad
de la eternidad
todas esas pasiones que tienen color marrón.


INVITACION

Abandonad el estanque inmóvil
Y en el umbral del bar
Detened la mesa que huye
Recoged la botella que cae
Detrás de un muro de palabras
Estoy yo.


ESPECTACULO

El silencio de los omnibus y de los tranvías
[que pierden su humor
Nos obliga a pensar en los hechos delicados
Más allá de la vida cotidiana
Los insectos borran la sonrisa de las puertas.
El hombre que se pone un sobretodo
La mujer que busca su cuerpo ideal
Todos caminan hacia ese rostro inmóvil.


PETROLEO

Canción en el comenzar de nunca y tarde
y abrir la flor liviana y más liviana
Dónde
encontrar los cangrejos corteses
e inclinarse hacia delante o hacia atrás
porque hay tanta gente en la calle
que será necesario vestirse de rojo
o llevar un niño pequeño de la mano
hasta el lugar en que nadie camina
Allí habrá muchas mujeres ocultas
una blanca
Adiós
Esta no era la cuestión.


4

P R E T E X T O

Angustia del que.
Necesidad de arrojarlo al río tranquilo.
Anhelo de que ninguna mano bella detenga
[ese gesto.
Necesidad de que lo realicen nuestros ele-
[mentos más
puros, pues ellos carecen de cumplimientos.