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### V E R
 
El pie cubría una voz estrangulada por el
rectángulo apacible de la aventura. Dos pa-
ralelas o dos niños, salían de sí mismos para
encontrar aspectos inéditos que ellos bauti-
zaban: automóvil, casa, sol, suelo. Si uno
perdiera el pequeño libro que lleva en la ma-
no desaparecería inmediatamente por la ra-
zón de que toda existencia depende en un
sentido absoluto de... Reconciliaos con la
vida; total, un hombre ha perdido sus dos
manos y ha hablado con una simplicidad que
partía el alma de la posible utilización de dos
manos de cera que substituirían las caricias
de la mujer por un ruido sordo. El día aban-
donó su forma de candela para adquirir la
de una mesa servida. Meditad sobre los acci-
dentes en pleno día. Catástrofes obscenas y
ojos desanimados, he ahí el balance de nues-
tra vida.
 
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### MANERAS DE HABLAR DEL ENFERMO
### VIEJO LLENO DE PUSTULAS
 
De la putrefacción de su tristeza nace la at-
mósfera rarificada que me rodea. Pierdo la
conciencia del silencio y comienzo a existir
en el rumor de mi propia asfixia. Como cruel-
dad hacia ese morir complejo de mi ser quie-
ro constatar sus dos posibilidades de liber-
tad y de eternidad.
 
Manera de libertad: La incapacidad para
el espíritu de realizarse en la materia exige
que la libertad sea tratada en dos terrenos
distintos: físico y mental (es decir: como
acción y como pensamiento).
 
1.º Libertad en el mundo físico: Toda ac-
ción ejecutada tiene una forma (como todo
fenómeno del mundo físico). Ser formal con-
siste en estar limitado, es decir, fijo. La to-
talidad de las formas preexiste en el campo
de lo posible; de lo que se infiere que for-
mal equivale a predeterminado, a carente de
libertad. Para el mundo de las apariencias (y
para nosotros como apariencia, es decir, como
vida) no existe la libertad. Podré exclamar,
con voz irresistiblemente cierta, que toda ac-
ción es un fracaso.
 
Estimulante para arrojar sobre las deses-
peraciones y las risas: LA PREDETERMI-
NACION FORMAL SE LLAMA DESTINO.
 
2.º Libertad en el mundo del espíritu: La
carencia de formas permite en él, la existen-
cia simultánea de todas las direcciones y de
todos los límites. El espíritu es libre porque
cada cosa se realiza en el sentido de todas
sus posibilidades.
 
Manera de eternidad. El problema de la
inmortalidad exige también una disociación
esclarecedora:
 
Pensando en nuestro estado vital es inse-
parable de la conciencia: es decir de nuestra
vida que no conoce como real sino el trans-
curso del nacimiento hasta la muerte. No
podemos concebir el estado de prenacimiento
ni el de muerte, porque concebir es una ma-
nera de estar. La vida es solo uno de los
estadios en la evolución ilimitada del ser.
 
Para el ser hay inmortalidad, dada su ine-
vitable presencia tanto en el estadio vital co-
mo en los pre y postvitales.
 
Pero para el consciente individual (que es
contacto transitorio entre la vida y el ser)
hay un comenzar y un acabar que está en el
comienzo y término de dicho contacto.
 
Si ahora quiero alcanzar la esencia del ser,
debo rechazar todas las cualidades de mi
yo, que llevan con demasiada evidencia su ca-
rácter de circunstancial. Sólo en lo no percep-
tible y en lo no concebible veo yo cualidades
eternas del ser. En el extremo último de este
camino encuentro la única cualidad no tran-
sitoria de mi ser que es INEXISTENCIA.
 
El fondo real de mi ser es inexistencia
Yo persisto como inexistencia.
 
## P O E M A S
 
### PAISAJE SOBRE UNA MANO
 
Caballos gigantes que llevan los despojos
[de los hombres
Y aplastan entre una y otra risa los hijos in-
[móviles de las aventuras.
La risa
Es la perdición de esa mujer roja
izada hasta perderse de vista sobre el mastil
[del control de la razón
Tan alto que todas las manos extendidas no
[la alcanzan
Flamea arriba como una bandera.
Su sangre
es un pájaro.